En efecto.



En efecto, las personalidades especialmente exquisitas son más vulnerables que las más zafias; del mismo modo que una taza es más frágil cuanto de mayor calidad sea la porcelana.

Mentiras.



Me dice que me ama pero cuando estamos juntos lo disimula
Me dice que me quiere ver pero cancela nuestros planes
Me dice que soy la más guapa pero siempre mira a otras
Me dice que soy su vida pero me ignora completamente
Me dice que lo daría todo por mi pero antes esta él
Me dice que le gusta como soy pero soy la culpable de sus enfados
Me dice que me echa de menos pero se olvida de mi existencia
Me dice que sueña conmigo pero nunca me contó ninguno de ellos
Me dice que me necesita pero no hace nada para que lo confirme.

Algunas personas son así.

Algunas personas son así, aunque estén, nunca estarán. 

Aunque estén en tus sueños, ellos nunca se habrán dormido pensando en ti. Aunque les escribas una carta tierna, nunca la leerán con emoción. Aunque pidas que no se vayan, nunca se darán vuelta a buscarte. Aunque les digas que las odias, nunca les interesará. Aunque les sonrías, nunca te la devolverán de la misma forma. Aunque llores, nunca te prestarán su consuelo. Aunque te caigas frente a ellos, nunca te levantarán. Aunque le des los mejores regalos, nunca te darán las gracias. Aunque les pidas un consejo, nunca te dirán que piensan. Aunque hagas lo mejor por ellos y para ellos, nunca lo apreciarán. Aunque pidas que te contesten con la verdad, nunca lo harán. Y lo peor de todo, es que aunque les digas un te quiero, nunca te dirán un yo también. ¿Y por qué? Porque sí, y punto.

Lo mejor es aprender a no entregar lo mejor de ti a quien no daría absolutamente nada de si mismo por ti. Sé esa persona maravillosa que eres, pero protégela y cuidala, y compártela solo con quien haya demostrado que merece el privilegio de pertenecer a tu vida.



Dilo.

Una persona muy importante en mi vida me enseño que no temiera expresar mis sentimientos.... y yo añado que todo lo que te calles... un dia te puede ahogar... precisamente cuando ya no valga de nada lo que digas.. Dilo , escríbelo , grítalo o cántalo... pero no te lo guardes... harás feliz a quien bien te quiere... 

Y quedarse sólo con lo bueno.

Zenaida estaba convencida de que a la vida se venía a disfrutar, y no a sufrir como solían decir los curas. Sabía desde que era pequeña, porque así se lo había enseñado su madre, que hay que retener firmemente las cosas agradables que nos ocurren y construirse con ellas una fortaleza, y alejar en cambio a manotazos y patadas todo lo feo que se empeña en rodearnos y aplastarnos contra el suelo. Si tenía un disgusto, era capaz de plantarle cara y espantarlo como a un fantoche, pensando en los buenos momentos que había vivido y en los que aún le quedaban por gozar. Y en las noches de invierno, cuando la añoranza y las ganas de estar con Almícar eran tan profundas que amenazaban con cortarle la respiración, cerraba los ojos y recordaba cada minuto de las últimas horas que había pasado con él, hasta que percibía su olor y su aliento sobre ella, y terminaba por dormirse arrullada en sus espasmos. Si realmente existía algún ser sobre la tierra de que se pudiese decir que era feliz, ese era Zenaida. 

Solo así.


"Si no es amor del bueno, loco, intenso, déjalo. Hay suficientes cosas mediocres en esta vida. El amor no debería de ser una de ellas.”

Cultura Profética, Antes.



"Yo a ti te conozco de antes
he visto esos ojos andantes
te conozco de antes
Tal vez de un tiempo en que
mi memoria no alcanza,
tal vez de un tiempo en que
no habitaba esta masa
tal vez en un tiempo en que
el lenguaje no hablaba
tal vez ni tiempo fue. 
Te conozco de antes 
y esto me provoca pensarte
te conozco de antes
Cómo cuando y donde fue
quiero saber, preciso entenderlo"